Estemos todos en todos lados

SIGUE A CONEJOBLANCO, SIGUE

 

Cone­jo­blanco, en sus 5 años de exis­ten­cia ha gene­rado alre­de­dor del libro un

pro­yecto en el que con­ver­gen expo­si­cio­nes, talle­res, pre­sen­ta­cio­nes de libros,

lec­tu­ras, con­cier­tos, pro­yec­cio­nes de cine y un pequeño res­tau­rante. Ha

alber­gado toda serie de nece­si­da­des, en oca­sio­nes encon­tra­das, a veces

incluso con­tra­dic­to­rias, en un afán por reci­bir pro­pues­tas vita­les, importantes

para el deve­nir de este espa­cio que ha inten­tado con­fi­gu­rarse más allá de

la con­cep­ción tra­di­cio­nal de una librería.

 

Cone­jo­blanco ha sub­sis­tido gra­cias a la inver­sión y el tra­bajo de mucha gente.

Hoy, la sol­ven­cia del pro­yecto en su forma actual se ha tor­nado prácticamente

impo­si­ble: por los erro­res come­ti­dos en el apren­di­zaje, por­que habíamos

con­ce­bido la admi­nis­tra­ción y la cul­tura como enti­da­des contradictorias,

por la situa­ción eco­nó­mica y socio­po­lí­tica del país, por­que las necesidades

de la gente son otras, por las con­se­cuen­cias de un mer­cado edi­to­rial buscando

su super­vi­ven­cia, y por las con­ti­nuas inter­ven­cio­nes del Estado a través

de sub­ven­cio­nes y empre­sas paraestatales.

 

Sen­ti­mos que el mer­cado del libro en México ha per­dido un tanto el rumbo,

ope­rando dos diná­mi­cas que vician la publi­ca­ción de un libro, el éxito comercial

que ase­gura su rápida venta como nove­dad y la obten­ción de sub­ven­cio­nes y

becas del Estado, que bajo la pro­mesa de liber­tad de con­te­nido, aca­ban por

libe­rar –de manera con­tra­pro­du­cente– al edi­tor de los flu­jos del mer­cado. Ambos

extre­mos dejan al lec­tor así como a la gene­ra­ción de públi­cos en segundo plano,

unos por con­ven­cer desde la publi­ci­dad y las modas, otros, por ya no tener la

nece­si­dad de invo­lu­crarse en la cadena que acerca el libro a su des­ti­na­ta­rio. De

un modo pare­cido, las cam­pa­ñas de acceso a la lec­tura así como la estimulación

por la gra­tui­dad en la cul­tura, aca­ban por reite­rar la idea de que el libro no vale lo

que cuesta, dejando mal vista la rela­ción de inter­cam­bio comercial.

 

Aún así, en el camino hemos encon­trado mara­vi­llo­sos cóm­pli­ces: auto­res, artistas,

edi­to­res, dis­tri­bui­do­res, ges­to­res cul­tu­ra­les y lec­to­res que tra­ba­jan por ampliar sus

públi­cos, por lle­gar de mane­ras cada vez más crea­ti­vas y sanear los pasos de la

cadena dis­tri­bu­tiva, bajo la lógica de que libe­rando a ésta, lle­ga­rán libros cada vez

más diver­sos al lec­tor. Sin ellos, este viaje habría sido mucho más corto.

 

Pero el reco­rrido no puede aca­bar aquí. Cree­mos nece­sa­rio repen­sar la existencia

de Cone­jo­blanco como espa­cio de venta de libros y explo­rar nue­vos formatos.

Tal vez sea pasar del lugar esta­ble a lo ató­pico el desde dónde ahora.

 

Toca ahora desde nues­tra posi­ción de libre­ros y crea­do­res, vol­car­nos de manera

toda­vía más con­tun­dente hacia los con­te­ni­dos y su rela­ción con el público

 

Comen­za­re­mos este hori­zonte ampliando contra-reloj los modos de exhibición

del lugar que hasta el día de hoy ocupa Conejoblanco.

 

Así con el anhelo de reunir a los cóm­pli­ces que de alguna manera han

hecho posi­ble Cone­jo­blanco, invi­ta­mos a todos aque­llos ami­gos, artistas

auto­res, edi­to­res, ges­to­res cul­tu­ra­les a un ejer­ci­cio de exhibición-venta

que se trata quizá de la última expo­si­ción en Ams­ter­dam 67.

 

ESTEMOS TODOS EN TODOS LADOS

 

Pro­pone una diná­mica de ocu­pa­ción, exhi­bi­ción y venta

donde cada par­ti­ci­pante se apro­pie expo­si­ti­va­mente del espacio

a tra­vés de una o varias pie­zas con­si­de­rando la posibilidad

de com­pra para la mayo­ría del publico.

 

Ima­gi­na­mos que las pie­zas pue­den ser tanto obra no reciente,

prue­bas, apun­tes, obje­tos, escri­tos, así como la ela­bo­ra­ción o

mon­taje de pie­zas ex pro­feso inclu­yendo entre ellas las presentaciones

en vivo como la música y el per­for­mance. Por lo que de ser necesario

exten­de­mos la invi­ta­ción a visi­tar el espa­cio y junto con nosotros

encon­trar un sitio espe­ci­fico y/o pro­gra­mar una fecha.

 

Las pie­zas pue­den ser dadas en dona­ción –como mues­tra solidaria

a la situa­ción finan­ciera que atra­viesa el pro­yecto– o de requerisrse

así, entre­garse a con­sig­na­ción con­si­de­rando un % para Conejoblanco

 

La esplén­dida inau­gu­ra­ción y fiesta está pla­neada para el 8 de diciembre

por lo que las pie­zas que deseen ser inte­gra­das al gran acto deberán

entre­garse a mas tar­dar el lunes 5 de diciem­bre para su montaje

 

Sin embargo el periodo de recep­ción, ocu­pa­ción y mues­tra quedará

abierto durante todo el mes de diciem­bre y podrá ser visi­tado hasta

el 31 de enero del 2012

 

A manera de agradecimiento-constancia Cone­jo­blanco entregará

al tér­mino de esta mues­tra una obra grá­fica ori­gi­nal a cada uno

de nues­tros que­ri­dos participantes

 

Amigos-cómplices con­fir­ma­dos a la fecha y contando…

 

Abel Iba­ñez Galván

Alberto Chi­mal

Alfredo Salo­món

Andrea Bel­mont

Arcan­gel Constantini

Arturo Aven­daño

Arturo Marruenda

Balam Bar­to­lomé

Cata­lina Holguín

Colect. El Otro Síntoma

Cris­tina Ochoa

Daniel Alar­cón

Diana Car­dona

Euse­bio Bañuelos

Gala Garrido

Gale­ría Desire de Saint-Palle

Helena  Brau­nš­tajn

Helena Fernandez-Cavada

Iñigo Barian­da­ran

Isa­bel Lechuga

Jeró­nimo Hagerman

Jorge Pérez Escamilla

Jota Izquierdo

Juan­pa­blo Avendaño

La Mis­ce­lá­nea

Lagar­ti­jas­Ti­ra­das al Sol

Lorenzo Rocha

Los Osi­tos Arrit­mi­cos de Lemuria

Luis Palá­cios Kaim

Magali Lara

Marco Barrera Bassols

Mari­sol Cós­mes Guzmán

Miguel Cas­tro Leñero

Miho Hagino

Mireia Salla­res

Mon­dao Ediciones

Muz-muz

Octa­vio Avendaño

Ofe­lia Mar­tí­nez García

Pablo Che­mor

Patri­cia Lagarde

Paulo Naza­reth

Phi­lippe De Saint Phalle

Ricardo Poh­lenz

Taro Zorri­lla

Yes­sica Sán­chez Rangel

San­tiago de Silva

 

 

 

Deja un comentario